Belgrano y Güemes

Descripción de imagen: Carta manuscrita. En el destinatario se distingue el nombre de Martín Miguel de Güemes.
Descripción de imagen: Carta manuscrita. En el destinatario se distingue el nombre de Martín Miguel de Güemes.
Descripción de imagen: El papel de la carta presenta signos de antigüedad y rotura en una de las esquinas. En la firma se distingue el nombre de Manuel Belgrano, con los característicos trazos ornamentales para certificar su autenticidad.
Descripción de imagen: El papel de la carta presenta signos de antigüedad y rotura en una de las esquinas. En la firma se distingue el nombre de Manuel Belgrano, con los característicos trazos ornamentales para certificar su autenticidad.

En 1816 el Director Pueyrredón y el Congreso decidieron cambiar de estrategia militar: no avanzar más sobre los realistas en el Alto Perú, donde los revolucionarios fracasaron tres veces, y apoyar el proyecto de San Martín de atacar a los realistas de Chile. El plan implicaba dejar la defensa de Salta y Jujuy en manos de las fuerzas de Güemes. Belgrano fue nombrado jefe del Ejército Auxiliar del Perú, que quedó en Tucumán vigilando el orden interno.

En esta carta, Belgrano le comenta a Güemes la victoria de San Martín en la decisiva batalla de Maipú, que significó el triunfo del proyecto. "Que gusto, compañero, ver a nuestros paisanos manifestando que son tan militares como los mejores!", le dice. Ahora faltaba el avance por mar sobre Perú.

Además, Belgrano le recomendaba a Güemes licenciar a los "Infernales", "ya que no hay cómo mantenerlos" por la "pobreza". La División Infernal de Gauchos de Línea y el Cuerpo de Caballería de Jujuy eran desde 1815 la principal fuerza al mando del gobernador de Salta.

Belgrano escribió su carta en un contexto en el que circulaban rumores respecto de la continuidad del fuero militar. Güemes lo había establecido para los gauchos en armas, haciendo que ante cualquier acusación de delito fueran juzgados por sus oficiales y no por la justicia del Cabildo. Y los oficiales eran mucho más tolerantes para acciones como la requisa de ganado a estancieros que podían hacer los soldados. Esta fue una de las razones de la oposición a Güemes de una gran parte de la elite salteña y jujeña.

¿Querés saber más?

Esta es la transcripción de la carta:

Amigo y compañero querido: Fueren los que fueren los planes del enemigo, debemos creer que ellos variarán, y mucho más cuando la Escuadra se les acerque, no hay que tener mucho cuidado ya por los de nuestro frente. Nos pondremos en estado de hacer nuestro deber, y se repetirán los triunfos.

Ha estado muy bueno el pensamiento de licenciar a los Infernales ya que no hay cómo mantenerlos: lo que importa es que haya cuidado en que cumplan los patrones que los conchaben la orden de Usted, y estén listos para cuando se necesiten: todo lo debemos a la pobreza.

Leerá Usted ahora el detalle de la Victoria del Maipú: acción brillante por todas partes, y que hace honor aun a los mismos enemigos, se ha peleado bien y con inteligencia. Que gusto, compañero, ver a nuestros paisanos manifestando que son tan militares como los mejores!

Me dicen que los Diputados de Norte América ofrecieron al despedirse que su Congreso reconocería nuestra independencia en este año, y que iban llenos de contento con el suceso en Chile.

Es de Usted siempre invariable, Manuel Belgrano

Tucumán 18 de mayo de 1818

Martín Güemes, Salta

  • Se cree que hubo un encuentro entre Güemes y Belgrano a mediados de 1817. En la carta del 10 de septiembre de 1817, Belgrano le decía a Güemes: 

"Amigo y compañero querido. Aquel asuntito de que hablamos en el Pasaje está para efectuarse". 

Mientras que en la carta del 3 de diciembre de 1817, Belgrano le decía: 

"Acuérdese usted de lo que le dije en el balcón del cuarto de Gurruchaga de lo que se decía sobre nuestras conferencias que todos ignoraban, y, a decir verdad, las ignoran, menos el Supremo Director que es amigo nuestro. [...] fuera de nosotros desconfianzas mutuas; la amistad que nos profesamos no puede reinar así".

  • Belgrano y Güemes también conversaban por carta sobre cuestiones de salud. Y se hacían pedidos: Güemes pedía manuales de táctica y la vacuna de viruela para su primer hijo; mientras que Belgrano, frutillas, y le recomendaba que no lamentara la falta de sables, porque sus Infernales serían "primorosos" con lanzas.

Fuentes

  • Luis Güemes. 1980. Güemes Documentado, Tomo 5. Plus Ultra: Buenos Aires, págs 25-42. Epistolario Belgraniano. 2001. Taurus: Buenos Aires.